PSOE se muestra “motivado y con total confianza”en la buena gestión del próximo gobierno de Orihuela

Desde las filas socialistas lanzan un mensaje al Partido Popular: “de nada les servirán las llamadas y ofrecimiento de beneficios políticos a concejales del PSOE con el fin de que voten contra la moción de censura. Están pinchando en hueso”.



La concejala socialista oriolana María García, ha señalado que los seis concejales que conforman el grupo socialista en el Ayuntamiento de Orihuela, se encuentran “totalmente motivados y con total confianza en la buena gestión que va a llevar a cabo el nuevo equipo de gobierno que saldrá de la moción censura de este próximo lunes”.


Así, García ha relatado que “estamos trabajando como una piña, ilusionados y con la máxima responsabilidad ante el reto de consolidar la gobernabilidad en el ayuntamiento de Orihuela, con un proyecto sólido, fiable y que genere ilusión en la ciudad”.


En este sentido, desde el grupo socialista creen que “las propuestas, las iniciativas y los comentarios en positivo que nos están llegando desde la ciudadanía, tendrán su reflejo en una gestión que pretende desbloquear la parálisis provocada por el Partido Popular. Queremos que la gestión vuelva a fluir, que las iniciativas positivas rieguen el día a día de la gestión municipal”, ha insistido García.


LLAMADAS INFRUCTUOSAS DEL PARTIDO POPULAR


Desde las filas socialistas han querido dejar claro al Partido Popular que “de nada les servirán las llamadas y ofrecimiento de beneficios políticos a concejales del PSOE con el fin de que voten contra la moción de censura. Están pinchando en hueso”.


Así, García ha señalado que “cada día que pasa, los concejales y concejalas socialistas estamos más convencidos de la urgencia de un cambio de gobierno en el Ayuntamiento de Orihuela. Todos y cada uno de nosotros somos conscientes de que nuestro compromiso es mejorar la ciudad de Orihuela, y hemos conformado un equipo y un proyecto para conseguirlo”.


En ese sentido, García considera que “hay partidos que llevan en su ADN la compra de voluntades a cambio de beneficios futuros personales, que nada tienen que ver con los intereses y el futuro de la ciudad. Sabíamos que lo harían, pero también sabíamos cuál iba a ser nuestra respuesta”.